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2005/2009
El barrio valenciano del Cabanyal no es ni grande ni pequeño, ni rico ni pobre; esta justo en el medio. Molesto para unos y precioso para otros; incomparable. Una tierra bañada por el salitre y el fértil humus del Túria, y que se quiere convertir en una avenida que nunca fue necesaria, que cambiaran la luz del Mediterráneo por la de los kilowatios de farolas y faros de automóvil.
Avenida Vicente Blasco Ibáñez, de Neptuno; Travesía de La Marina; Calle Serrería, Luis Peixó de Francisco Eiximenis, de San Pedro, del Rosario, Escalante, de Los Ángeles, José Benlliure, del Progreso, del Padre Luis Navarro, de la Barraca, de la Reina, del Doctor Lluch, de Baler, Eugenia Viñes, de Pavía, del Mediterráneo, de la Virgen de Sufragio, de los pescadores, de las Columbretes, Pintor Ferrandis, Remonta, del cura Planells y El Mar.
Un barrio amenazado y preocupado por su propio futuro, por gestiones poderosas alejadas de sus decisiones propias. Una existencia interior de constante lucha por su dignidad, sus raíces. |